El efecto placebo de la no monogamia
Imagínate lo siguiente: una nueva persona empieza a trabajar en tu departamento.
Es guapa.
Las pocas palabras que intercambiasteis fueron muy agradables.
Está sentada cerca de ti y te distrae bastante del trabajo.
No sabes qué es… ¿su olor? ¿Cómo se ríe? ¿Su manera de disfrutar su café?
Te pilla mirándole y te devuelve una sonrisa.
De vez en cuando os tomáis un café juntxs y un día te toca la pierna de una manera juguetona (ya sabes, ese toque que podría significar mucho o nada a la vez).
Te pillas pensando en ella y se te acelera el corazón cuando lo haces.
¿Te estás enamorando? 😱
Aquí se parte el camino de la historia en dos: el camino monógamo y el camino no monógamo.
Seguramente existen personas que tienen más autocontrol y saben resistir la tentación. Yo no soy una de ellas.
Pero la cuestión es que no es fácil… Esta energía que sientes es muy bonita, es algo que quieres sentir. Quieres más, aunque sepas que no deberías sentirla.
A la vez, no tienes la libertad de conocer a esta persona desde tu auténtico yo, no hablas con ella como lo harías si fueras solterx.
Creas una imagen en tu cabeza de ella que no es real.
No la invitas a una cita, aunque te gustaría.
No la besas, aunque te gustaría.
Lo que pasa entonces es que esta energía se va acumulando hasta que un día, probablemente, si no te alejas de ella, cedes.
Lo que experimentas entonces es una explosión de sensaciones, aunque solo sea un beso.
La reacción: WOOOOW. ¡Quiero más!
Pero no es real. Ni siquiera conoces a la otra persona. Aun así, no quieres vivir sin ella.
Te dejo decidir cómo acaba este camino… ¿en una ruptura y un cambio de pareja? ¿En un cambio de departamento? ¿En una aventura?
Lo que está asegurado es la confusión y el sufrimiento para algunas o incluso todas las personas involucradas.
Ahora, ponte en la piel de una persona NO monógama.
Si tus acuerdos te lo permiten, puedes invitar a esta persona a una cita sin ningún problema… antes de que se acumule toda esa energía.
(Si es buena idea salir con personas del trabajo, ya es otra conversación 😅).
Te lo pasas bien y os acabáis besando al final de la noche.
Te gusta, pero no te vuelves locx.
Llegas a casa y se lo cuentas a tu pareja/vínculo.
Quedas con ella de nuevo y el sexo es… normal.
Puede que te des cuenta que no encajáis tan bien como pensaste y se apaga la chispa.
Puede que te sientas a gusto, pero no pierdes la cabeza.
Incluso puedes llegar a enamorarte un poco, pero la comunicación abierta con todas las personas involucradas te ayuda a gestionar la situación.
Este efecto que tiene la no monogamia lo llamo el “Efecto Placebo”.
En medicina, el efecto placebo es un “impacto positivo sobre la salud que produce la administración de una sustancia con nula acción”.
La no monogamia tiene este efecto positivo en la salud de las relaciones y en ti mismo.
Es una especie de tratamiento para esta condición del enamoramiento loco que sentimos, simplemente por el hecho de cortar el circuito antes de que sea demasiado tarde.
Por el hecho de poder ser íntimo “sin” restricciones, nos damos cuenta de la realidad.
Eso no significa que las personas no monógamas somos inmunes al enamoramiento, para nada.
Pero, al menos en mi experiencia, te baja a la tierra y te permite ver el mundo más como es.
¿Y tú, has experimentado el efecto placebo?
¿QUIERES VIVIR LA NO MONOGAMIA ÉTICA CON MÁS CONFIANZA Y CONECTAR CON PERSONAS AFINES?
💚 Únete a nuestra comunidad PULSE. Tu comunidad viva para conectar con personas afines de todo el mundo (online y en persona) y construir relaciones conscientes — sin haters ni algoritmos. Te cuento más detalles aquí.
➡️ Descubre nuestras herramientas gratuitas y talleres online para profundizar en diferentes áreas de la no monogamia ética y mejorar tus relaciones. Explóralos aquí.